Conviene separar tres cosas que suelen mezclarse.
1. Lo que está verificado
El vídeo es falso. En octubre de 2025 el servicio de verificación de RTVE analizó una web que usaba la imagen de su Canal 24 horas y la de un conocido cirujano español para promocionar este producto, con la promesa de eliminar la causa de la diabetes en 17 horas.
Conclusión: montaje generado con inteligencia artificial. La cadena no emitió ese vídeo y el cirujano no participó en ninguna entrevista.
Eso está probado y es serio: significa que parte de la publicidad que circula sobre este producto es una falsificación de una entrevista periodística.
2. Lo que está abierto, sin veredicto
En agosto de 2025 se registró en un verificador español una consulta sobre si este producto «es un medicamento que cura la diabetes». Figura como caso abierto y aún no investigado.
No es un veredicto. Un caso abierto significa que alguien preguntó, no que se haya concluido nada.
3. Lo que no encontramos
- Ninguna alerta de la autoridad sanitaria española sobre el producto.
- Ninguna retirada ni sanción pública.
Lo que sí es criticable, con datos
| Elemento | Problema |
|---|---|
| Composición no publicada en ningún canal | ni tú ni tu médico sabéis qué contiene |
| Precio tachado exactamente doble | no es un precio anterior |
| «Se vende en Carrefour» | es su marketplace, vendido por un tercero |
| Promesa de eliminar la diabetes | la diabetes tipo 2 se controla, no se elimina |
El balance
No es un producto sobre el que pese una advertencia oficial. Es un producto cuya publicidad incluye una falsificación verificada y cuya composición no se puede consultar antes de comprar.
Para alguien con diabetes, ese segundo punto es el que pesa: sin lista de ingredientes no hay forma de anticipar si se suma al efecto de la medicación.
Qué hacer si ya lo compraste
- No cambies tu medicación.
- Lee la etiqueta del envase: ahí la composición debe figurar.
- Mide la glucosa con más frecuencia las dos primeras semanas.
- Comenta en tu próxima consulta que lo estás tomando.