Fichas de producto para España: composición, precio real, disponibilidad en farmacia y canales de compra oficiales. 22 productos.
España es el país de este catálogo con más material público de verificación disponible, y eso cambia el trabajo: aquí no hay que suponer, hay que consultar.
Los complementos alimenticios se comunican a la AESAN —Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición— antes de su puesta en el mercado. Los medicamentos son competencia de la AEMPS. Son dos vías distintas, y la diferencia importa: comunicar la puesta en el mercado no equivale a una autorización previa de eficacia.
De ahí que la frase «avalado por la AEMPS» en un anuncio de complementos sea una señal de alarma por sí sola: describe un trámite que ese producto no atraviesa.
Esta es la particularidad española. RTVE mantiene una sección de verificación que ha desmentido por su nombre productos de esta misma categoría —cápsulas que supuestamente previenen el cáncer, gotas que supuestamente curan el tinnitus—. Maldita.es ha documentado al menos cinco contenidos distintos que atribuyen cremas para articulaciones al cirujano Pedro Cavadas, quien declara públicamente que no promociona ningún producto.
Nuestra regla es simple y la aplicamos antes de escribir una sola línea: si un verificador español ha nombrado el producto, la ficha no se publica. Los que sí están aquí pasaron esa comprobación. Y cuando lo que existe es un desmentido del anuncio y no del producto —el patrón de la cara suplantada—, lo explicamos como lo que es, sin convertirlo en veredicto.
El rango habitual es de 29 a 49 €. Junto al precio suele aparecer otro tachado, normalmente el doble exacto.
Aquí hay una norma europea concreta que conviene conocer: desde la directiva Ómnibus, el precio anterior anunciado debe ser el más bajo aplicado en los últimos 30 días. Una cifra tachada que dobla exactamente la actual, y que lleva meses igual, no cumple esa definición. Por eso en nuestras fichas solo mostramos precio tachado cuando el propio vendedor lo declara, y nunca lo calculamos nosotros.
Composición declarada —y si coincide con la de la misma marca en otros países, porque a menudo no coincide—, precio del canal concreto, existencia de alertas o desmentidos, y si los estudios citados existen y dicen lo que se afirma. Hemos encontrado referencias a artículos reales cuyo título estaba recortado justo donde decía «en ratas».
La AESAN recibe la comunicación de puesta en el mercado de los complementos alimenticios, y la AEMPS regula los medicamentos. Un complemento no pasa por una autorización previa como un fármaco: comunicar no es lo mismo que aprobar.
Sí, y son verificables. RTVE ha desmentido por su nombre varios productos de esta categoría, y Maldita.es ha documentado repetidamente anuncios que atribuyen cremas y cápsulas a cirujanos conocidos sin su consentimiento. Cuando existe un desmentido sobre una marca concreta, no la publicamos.
Entre 29 y 49 euros por envase en los canales de venta directa, casi siempre con un precio anterior tachado. En la UE ese precio tachado debe ser el más bajo de los últimos 30 días, no una cifra inventada.
Complemento alimenticio. No sustituye una dieta variada y equilibrada ni un estilo de vida saludable. Los resultados pueden variar.