Lo que promete la página y lo que se sostiene por escrito
Cómo lo plantea el vendedor
El argumento de venta es una sola línea repetida en varias formas: a partir de los treinta la testosterona baja, con ella se van la erección, la masa muscular y la energía, y estas cápsulas ayudarían a recuperar el nivel.
La página lo acompaña de un autotest de seis preguntas —erección, masa muscular, piel, peso, energía, calvicie— y de la frase de que «es el único producto que actúa de manera integral». Ninguna de esas dos cosas es un dato: son recursos de venta.
Qué se sostiene con el registro europeo
De los cuatro ingredientes, solo el zinc tiene una declaración autorizada en el registro de la Comisión Europea, y resulta que va justo sobre lo que promete el producto: el mantenimiento de niveles normales de testosterona en sangre (Reglamento 432/2012).
Eso es más de lo que se puede decir de la mayoría de productos de esta categoría, y bastante menos de lo que anuncia la página. La diferencia entre «mantener niveles normales» y «restaurar la fuerza masculina» no es de matiz: la primera está autorizada por escrito, la segunda no.
Del Tribulus terrestris no hay entrada en ese registro. Las de la L-arginina están marcadas como no conformes. El desglose completo está en la página de ingredientes.
Lo que no es
No es un medicamento y no debe usarse en lugar de uno. La disfunción eréctil tiene causas que van de lo vascular a lo hormonal y a lo psicológico, y algunas de ellas son el primer aviso de un problema cardiovascular. Un complemento no las distingue; un médico sí.
Si el síntoma es nuevo, brusco o va acompañado de otros —cansancio marcado, dolor torácico al esfuerzo, cambios de peso—, la consulta va primero y el frasco después, si acaso.
Qué esperar de forma realista
Un complemento con zinc puede tener sentido para quien tenga una ingesta baja de zinc. Lo que no va a hacer es lo del cuadro «después del tratamiento» que dibuja la página de venta, con erecciones matinales garantizadas y energía envidiable. Esa parte es publicidad, y encima ilustrada con una encuesta cuyos tres resultados están por encima del 97 %.