Lo esencial en dos minutos
L-Fortex se vende para la prostatitis y la potencia, a 34 900 pesos con 69 800 tachados. La página hace tres afirmaciones que conviene separar.
Las tres afirmaciones
«Funciona independientemente de la etapa de la prostatitis.»
Ese es el problema, no la virtud. Bajo la palabra «prostatitis» conviven cuadros que se tratan de forma distinta:
| Cuadro | Qué necesita |
|---|---|
| Prostatitis bacteriana aguda | antibiótico, a veces hospitalización. Cursa con fiebre y malestar general |
| Prostatitis bacteriana crónica | antibiótico dirigido por cultivo, semanas |
| Dolor pélvico crónico (la más frecuente) | manejo multimodal; el antibiótico a menudo no aporta nada |
| Hiperplasia benigna | otra cosa distinta, con fármacos propios |
Un producto que sirve para las cuatro no ha distinguido entre ellas.
«Disminuye el tamaño de la próstata.»
Reducir el volumen prostático es un efecto medible por ecografía, y lo consiguen fármacos concretos —los inhibidores de la 5-alfa reductasa— en plazos de meses y con receta. Ningún suplemento lo ha demostrado.
«Ayuda a recuperar la potencia.»
La disfunción eréctil es con frecuencia el primer signo visible de otra cosa: diabetes, hipertensión, colesterol, apnea del sueño, o efecto secundario de un medicamento en curso. Tratarla como un problema aislado es perderse lo importante.
Lo que no publica la página
La composición. Ni ingredientes ni cantidades.
En esta categoría se repiten saw palmetto, raíz de ortiga, licopeno y zinc. Si la fórmula los llevara, hay un dato que conviene conocer y que nunca aparece en la publicidad:
El saw palmetto puede bajar la cifra del antígeno prostático (PSA).
Quien lo toma sin decirlo puede recibir un resultado de control más tranquilizador de lo que corresponde. No es motivo para no tomarlo: es motivo para mencionarlo en consulta.
Lo que implica una consulta, en la práctica
Menos de lo que se teme. Preguntas, examen de orina, con frecuencia un PSA y una evaluación del chorro urinario. El tacto rectal dura unos segundos, y es la razón por la que muchos hombres postergan años una revisión que se resolvería en una mañana.
Si el cuadro es hiperplasia benigna, hay fármacos con efecto medible sobre el flujo y la calidad de vida. Si es dolor pélvico crónico, hay un camino. En ambos casos se empieza por saber cuál de los dos es.
Señales que no admiten espera
- Fiebre con dolor perineal y dificultad para orinar.
- No poder orinar en absoluto: es una urgencia.
- Sangre en la orina o en el semen.
- Dolor óseo con antecedentes prostáticos.
Los precios están en precio en Doctor Simi, qué promete, en para qué sirve, y las precauciones, en contraindicaciones.