Eronex se vende en Guatemala como cápsulas para la prostatitis, a 269 quetzales con 538 tachados.
Es la ficha con más afirmaciones concretas de esta lista, y por eso se puede revisar punto por punto.
Las cifras que anuncia
La cabecera promete: «la eficiencia de un 98 % está demostrada por los hombres» y «2 765 hombres ya se han curado». Más abajo añade que «20 mil hombres en Europa ya han olvidado el dolor».
Tres cifras precisas, ninguna con fuente. No se indica quién midió el 98 %, cómo se contaron los 2 765 ni de dónde salen los 20 mil europeos.
El estudio sin año
Bajo el epígrafe «la eficiencia demostrada clínicamente», la página describe su respaldo así: «La aprobación clínica ha sido realizada en las condiciones hospitalarias en el sanatorio de Quetzaltenango en el año .»
La frase termina ahí. El año no está escrito: el hueco de la plantilla quedó sin rellenar, con el punto pegado a «año». Tampoco se nombra el sanatorio ni se cita publicación alguna.
Es el mismo descuido que hemos encontrado en otros productos de esta familia: en otra marca de la misma red, la duración del estudio también queda cortada. Cuando el dato más elemental de un ensayo se pierde en un hueco de plantilla, la palabra «clínicamente» no aporta nada.
Dos médicos que no cuadran
La página incluye citas de expertos. Aparece un profesional descrito como «andrólogo, sexólogo» con 23 años de experiencia y, poco después, Iván López, «andrólogo principal, médico de la categoría superior», con 19 años.
Ninguno lleva institución, hospital ni número de colegiado. Y un detalle de acabado que dice bastante del cuidado del texto: en ese mismo párrafo se lee «se recuepra la erección» —con la errata— justo antes de afirmar que «la prostatitis no regresa».
Lo que no está
La composición. El texto dice que «la composición de Eronex habla por sí solo» y menciona «fórmula única, concentración de componentes activos, vitaminas». No nombra ningún ingrediente ni cantidad.
Es la ausencia central: sin ingredientes, ni el 98 % ni los 2 765 hombres se pueden relacionar con nada concreto.
El mismo nombre en los países vecinos
En Honduras, Eronex se anuncia para otra cosa —testosterona, masa muscular, caída del cabello— con un texto completamente distinto. Y ese texto hondureño es idéntico, palabra por palabra, al que usa la marca Eroplex en Costa Rica.
Una marca con dos productos; una plantilla con dos marcas. Por eso las reseñas de esta marca son tan difíciles de interpretar: casi nunca dicen de cuál hablan.
Si le preocupa la próstata
La prostatitis existe y tiene tratamiento, pero no es lo mismo que la hiperplasia benigna ni que una infección urinaria, y distinguirlas requiere consulta y a veces una prueba. Sangre en la orina, fiebre o dolor intenso no admiten espera.
Un suplemento alimenticio no es un medicamento. Aquí, además, es uno del que no se publica ni un solo ingrediente.