La aclaración que hay que hacer antes de cualquier compra
Dos productos comparten el nombre «Diamin» en México y no tienen ninguna relación entre sí. Uno se surte en farmacia con receta; el otro se pide por teléfono. Confundirlos es fácil y sale caro en los dos sentidos: quien busca el medicamento puede terminar con un suplemento, y quien busca el suplemento puede pensar que compra algo con respaldo farmacéutico.
Comparación punto por punto
| DIAMIN® — el de farmacia | Diamin de Healzner — el de este sitio | |
|---|---|---|
| Categoría | Medicamento | Suplemento alimenticio |
| Fabricante | Grossman | Healzner |
| Principio activo | Alfa-dihidroergocriptina | No aplica: mezcla de extractos vegetales |
| Presentación | Tabletas de 10 mg | Frasco con 20 cápsulas |
| Registro sanitario | Sí, como medicamento | No lo lleva, no es un medicamento |
| Dónde se consigue | Walmart, Chedraui, Soriana, Sam’s, Bodega Aurrera, Farmacias del Ahorro, Similares, Farmalisto | Pedido telefónico con entrega a domicilio |
| Ficha en PLM y Vademécum | Sí | No |
| Indicación autorizada | La de su ficha técnica | Ninguna |
Cómo distinguirlos en la mano
- La presentación. ¿Tabletas en blíster dentro de una caja, o cápsulas sueltas en un frasco? El medicamento son tabletas; el suplemento, cápsulas.
- La marca impresa. El frasco del suplemento lleva Healzner. La caja del medicamento lleva Grossman.
- Lo que dice la etiqueta. Si aparece «suplemento alimenticio», no es un medicamento. Si trae principio activo con dosis en miligramos, lo es.
- Dónde lo vio. En el anaquel de una farmacia o de un supermercado está el medicamento. El suplemento no se surte ahí.
Por qué la diferencia no es una formalidad
Son categorías legales distintas y eso cambia lo que cada producto puede decir de sí mismo.
Un medicamento atraviesa un proceso de evaluación, tiene un principio activo con dosis definida, una ficha técnica pública y un registro sanitario. Por eso puede declarar para qué está autorizado.
Un suplemento alimenticio complementa la dieta. No pasa por ese proceso y no puede atribuirse propiedades terapéuticas. Cuando un suplemento se anuncia como si tratara una enfermedad, es exactamente el supuesto por el que Cofepris emite alertas sanitarias. Ese punto está en es estafa.
Si lo que buscaba era el medicamento
Entonces este no es su sitio. DIAMIN® de Grossman se surte en cualquiera de las cadenas mencionadas y su ficha está publicada en PLM. Nosotros no lo vendemos y no ganamos nada si usted lo compra.
Y si se lo recetaron, siga lo que le indicó su médico. Cambiar un medicamento por un suplemento no es una sustitución: es dejar el tratamiento.
Por qué se llaman igual
«Diamin» no es un nombre reservado en exclusiva a una categoría de producto. Ocurre con frecuencia: un laboratorio registra una marca farmacéutica y años después un fabricante de suplementos usa un nombre idéntico o parecido en otro mercado.
El resultado se ve en cualquier búsqueda: fichas de medicamento, anaqueles de supermercado y páginas de suplementos mezcladas en la misma pantalla. De ahí que la propia etiqueta del suplemento insista en el término natural —es lo que lo separa— y de ahí que esta página exista.
Siga por ingredientes para ver qué lleva la fórmula, o por contraindicaciones si usted toma medicación para la diabetes.