La pauta habitual
- Piel limpia y seca. Después de la ducha es el momento más cómodo.
- Cantidad moderada en la zona: más producto no da más efecto.
- Masaje de abajo hacia arriba, del tobillo hacia la rodilla.
- Una o dos veces al día, según convenga; al final de la jornada es cuando más se nota.
- Dejar absorber antes de vestirse o ponerse medias.
Por qué importa la dirección del masaje
Este punto se pasa por alto y es de los pocos con lógica clara. La sangre venosa de las piernas sube; las válvulas de las venas impiden que baje. Al masajear de tobillo hacia arriba se acompaña ese sentido.
Es decir: parte del alivio no viene del gel, viene de cómo se aplica. Y la buena noticia es que ese componente es gratis y se puede hacer con cualquier crema hidratante.
Combinaciones que tienen sentido
- Con medias de compresión: aplicar el gel, esperar a que absorba y luego ponerlas. La compresión es la medida principal.
- Con las piernas en alto: quince minutos por encima del nivel del corazón al final del día hacen más por la hinchazón que cualquier tubo.
- Con movimiento: caminar activa la bomba muscular de la pantorrilla, que es lo que de verdad empuja la sangre hacia arriba.
Dónde no aplicarlo
- Sobre heridas, úlceras o piel dañada.
- Sobre varices que duelen, están calientes o sangran: eso se consulta, no se trata con crema.
- En embarazo o lactancia sin preguntar antes: no hay datos publicados para esta fórmula.
Cuánto tiempo antes de decidir si sirve
La sensación de frescor se nota el primer día; eso no dice nada sobre el producto, porque la daría cualquier gel frío.
Lo que se puede valorar en dos o tres semanas es si la pesadez al final del día ha cambiado. Si en ese plazo no hay diferencia, lo razonable es dejarlo y poner el dinero en compresión, que es lo que tiene respaldo.
Y si aparece cualquier reacción en la piel, retirar y lavar la zona: está detallado en efectos secundarios.