Los canales, y qué comprobar en cada uno
1. Las tiendas que lo venden
Es el canal real. Media docena de webs con aspecto de farmacia online, precio de 39 euros con 78 tachados y fichas de producto casi calcadas entre sí. Aceptan tarjeta y, algunas, pago contra reembolso.
Qué comprobar antes de dejar los datos:
- quién factura: nombre fiscal y dirección, no solo un formulario;
- el logotipo común europeo de venta legal a distancia, si la web dice ser una farmacia: debe enlazar al listado oficial;
- el total con envío, no el precio del tubo;
- la política de devolución y a qué dirección se devuelve.
2. Web oficial: no la encontramos
Durante nuestras comprobaciones no conseguimos acceder a ninguna web oficial activa del producto. Eso no significa que no exista o no haya existido, pero sí que hoy el producto se compra a intermediarios, no al fabricante.
Tiene una consecuencia práctica: la información sobre composición, responsable y lote hay que buscarla en el envase, porque no hay una fuente del fabricante a la que acudir.
3. Amazon: no lo localizamos
Con ese nombre no dimos con el producto en Amazon.es. Sí hay geles para piernas de otras marcas con castaño de Indias y centella, con reseñas de compradores verificados, que es información que aquí falta.
4. Farmacias: tampoco
No aparece en las plataformas farmacéuticas españolas. Desarrollado en Varicold en farmacia.
Al recibir el paquete
Mire tres cosas en el envase antes de usarlo:
- lista de ingredientes con porcentajes —o al menos la lista completa—;
- persona o empresa responsable del producto en la Unión Europea;
- número de lote y fecha de caducidad.
Si falta lo segundo o lo tercero, tiene un problema para reclamar en caso de reacción, y merece la pena saberlo antes de aplicarlo.